Estimadas y estimados miembros de la
comisión de educación de la cámara. Agradezco la invitación a exponer hoy, lo
que haré concentrándome en cuatro ejes, según lo que hemos elaborado y
discutido y me toca representar como movimiento estudiantil:
● Proceso de discusión y exclusión de
actores sociales
● Contenido del proyecto
● Propuestas CONFECH
● La Reforma en peligro
Procedo:
1. Proceso de discusión y Exclusión de
actores de la educación
Lo que presento a
continuación se basa en la discusión de diversas generaciones de estudiantes
que hemos exigido a los gobiernos de turno, cambios estructurales en el modelo
educativo. Prueba de ello son las diversas movilizaciones de las que nos hemos
hecho parte distintos sectores de la sociedad sosteniendo un apoyo constante en
nuestras demandas, así como la reiterada voluntad de diálogo que ha tenido la
CONFECh en todo este periodo de reforma, primero con el ministro Eyzaguirre,
principal impulsor del actual proyecto, y luego con la ministra Delpiano, con
quien la CONFECh sostuvo conversaciones por más de dos meses durante el año
pasado.
Fue en estas instancias
donde presentamos nuestras demandas y propuestas, tal como lo vengo a hacer hoy
con los elementos centrales de la CONFECh, que también fueron presentados a principio
de año al Mineduc. Hoy lo hago en un escenario aún menos prometedor, debido a
la intransigencia del gobierno con los distintos actores sociales. Hablo no
sólo de los y las estudiantes, ya que, rectores, académicos y trabajadores de
las instituciones de educación superior también tuvieron sus propias
conversaciones y mesas de trabajo con el Mineduc, sin encontrar en ellos
resultados, cuestión de la que se volvió evidente una vez que el proyecto hizo
ingreso a la Cámara.
La pantomima de diálogos,
ha significado en la práctica la exclusión de los diferentes actores y
organizaciones de la educación, quienes durante años hemos peleado por cambiar
la educación y que probablemente de no ser así, no estaríamos hablando de una
reforma a la educación, ni se tendría la claridad política con la que hoy se
instala, una y otra vez, la necesidad de articular un nuevo sistema que nos
permita dar solución a las problemáticas sociales y regionales por medio de las
universidades como herramientas a disposición de sus comunidades, así como en
la búsqueda de mecanismos financieros que nos permitan ampliar este derecho
social.
Sabemos que Chile tiene los recursos para sostener una
educación pública que garantice el derecho a la educación para la mayoría de la
población, pero lo que echamos de menos es la convicción de hacer política y
por lo tanto tomar posturas sobre qué cambios impulsar. Falta tomar
definiciones y horizontes, como por ejemplo, si se va a seguir financiando el
crecimiento de instituciones reconocidas por estafar a los estudiantes, por
lucrar con los créditos que avala el Estado y ser de mala calidad o si se
impulsará el crecimiento de la educación pública.
2. Contenido del proyecto
El proyecto de ley, difícilmente
puede ser calificado como “reforma”. El
extenso articulado propuesto, que crea una enorme institucionalidad, una serie
de procedimientos, potestades, consejos, inhabilidades, etc.no alcanza a
esconder una situación preocupante: que en el no existe una definición de
horizonte, de una nueva dirección para cambiar el actual sistema de mercado en
el que se encuentra inmerso la educación. Como ha sido la tónica de este
gobierno, este proyecto es el resultado de la falta de convicción antes
señalada, la falta de voluntad política para transformar el sistema actual y
asegurar la educación como un Derecho.
Y esta indefinición se expresa en que
el proyecto, como está presentado, en ningún momento pone en duda los pilares fundamentales del actual sistema
de educación superior. Desde 1981 a la fecha, nuestra educación ha sido objeto
de un proceso de mercadización profunda. Por medio de profundas reformas
neoliberales, que han seguido la línea trazada desde 1981, hemos visto cómo,
por un lado, el estado ha asumido un rol subsidiario, con una reducción al mínimo
en cuanto a su rol como prestador, mientras se fortalecen las facultades
reguladoras para supervigilar el correcto comportamiento del mercado y subsanar
sus déficit; al mismo tiempo que la participación del sector privado ha ido
incrementando, consolidándose un sistema de hegemonía privada, subsidiada por
el Estado, vía becas y créditos.
Este proyecto no viene a transformar
el sistema antes descrito, sino que viene a implementar políticas que buscan
ser puestas al día del sistema, respecto de sus principales déficit. El
proyecto viene a fortalecer el rol del estado en cuanto a regulador, garante
del sistema de mercado, lo que se puede ver nítidamente a lo largo de todo el
proyecto, y que, a modo ejemplar, se puede notar en los siguientes 6 puntos que
paso a exponer:
1. Una cuestión que ya desde el mensaje
se puede notar, pero que queda más patente en el título preliminar, dice
relación con la ausencia a la noción de Derecho Social. Los principios
establecidos lo que hacen es justamente reconocer el estado actual del sistema
de educación superior y darle un estatus legal a los principios rectores que
han operado de facto todo este tiempo. En ello, destaca el principio de
autonomía (Art. 3 literal a) del proyecto de ley), siendo el primero de estos,
que el modo en que se presenta tiene más relación con el asegurar a los
controladores de la institución la definición de su quehacer, es decir,
autonomía respecto del Estado, que una autonomía de la comunidad institucional
en relación con intereses externos, es decir, tanto del estado, como de sus
controladores. También encontramos principios como calidad, diversidad,
inclusión, transparencia, participación, entre otros, pero sin hacer alusión al
carácter de Derecho Social, Derecho Fundamental, o un símil, de la educación en
su parte normativa, lo que ya nos permite observar una renuncia, por parte del proyecto,
al “cambio de paradigma” prometido en el programa de gobierno.
2. Si bien subsana el déficit de
organismo rector del sistema, dado que la capacidad de la DIVESUP no estaba en
condiciones de hacerse cargo de un sistema masivo, creando la Subsecretaría; no
interviene ni busca modificar la proporción privado/público que tan afectada se
vió producto de ese crecimiento, sino que más bien consolida este sistema de
“provisión mixta” de hegemonía privado, sin alterar el hecho de que las
instituciones estatales hoy tengan menos de un 15% de participación relativa en
el total del sistema
3. Por otra parte, en que si bien, se
perfecciona el sistema de aseguramiento de la calidad, volviendo a la
acreditación obligatoria; eliminando conflictos de interés; definiendo los
estándares de evaluación; entre otras; los fines declarados por la ministra
Delpiano, son avanzar en la resolución de uno de los principales problemas del
mercado: las asimetrías de información, sin hacerse realmente cargo del
perfeccionamiento de la calidad por medio de fortalecimiento de las
instituciones; así como tampoco de definir el modo y tipo de instituciones que
recibirán a los estudiantes, cuando las instituciones deban cerrar.
4. Asimismo, que, si bien establece una
superintendencia, con funciones y potestades contundentes; esto es justamente
el fortalecer el estado regulador. Lo mismo ocurre con la Prohibición del
Lucro, que, si bien es un avance respecto de la normativa actual, no es
suficiente, y que sea un régimen voluntario para las instituciones técnico
profesionales es algo preocupante.
5. En quinto término, si bien, se
establece un régimen distinto para las universidades estatales; se establecen
contenidos estatutarios que son más conservadores que las reformas de estatutos
en curso de muchas universidades estatales; se deja fuera a instituciones de
reconocida trayectoria y funcionamiento público; y en ningún momento buscar
fortalecer la educación pública.
6. Por último, si bien se contemplan
nuevos recursos para hacer frente al acceso inequitativo, estos se hacen por
medio de instrumentos de mercado, como lo son el voucher que se propone y al
que se le denomina impropiamente “gratuidad”, que focaliza más y diluye aún más
la diferencia entre educación pública y educación privada; al mismo tiempo que
se proponen recursos competitivos para la investigaciones y creación artística,
en desmedro de lo poco que queda financiamiento a la oferta (como lo es el
AFD), lo que termina de diluir la distinción antes mencionada
(público/privado); para, por último, proponer unos convenios marco para las
instituciones estatales, del que poco se sabe, y que se deja para la definición
del presupuesto, en función del poder de negociación de cada institución.
Es decir, aun cuando se pueden
reconocer lneamientos como lo son la regulación de vacantes, regulación contra
el lucro (pese a sus limitaciones) y de aranceles; todas estas medidas
tiene escaso peso en el conjunto de una
reforma que profundiza las lógicas de la competencia del mercado en educación
superior, sin romper en ningún momento con los pilares fundamentales del actual
sistema, como lo son la competencia regulada por el Estado, al mismo tiempo que
no asume el desafío de reconstruir y expandir la educación pública, que
creemos, es el único camino posible para revertir estos 35 años de
mercadización de nuestra educación.
3. Propuestas CONFECh
Pese al crítico análisis que hacemos
respecto del proyecto que se presentó y que hoy se comenta, como CONFECh,
creemos que existe otro camino. Es por esto que, tras una serie de discusiones
a lo largo de todo chile, por más de 5 años, que como estudiantes de Chile
propusimos los elementos centrales que presentamos a mediados del primer
semestre, y que volvemos a exponer acá:
1. Fortalecimiento y ampliación de la
Educación Pública,
a. Por medio de la ampliación de la
matrícula estatal, acompañado de un aumento de los aportes a los basales a
estas instituciones, así como de fondos de revitalización y planes de
acompañamientos.
b. Este fortalecimiento y ampliación
debe comprenderse en el marco de una estrategia nacional de desarrollo que
busque, por medio de la satisfacción de las necesidades de nuestro país, que se
alcance al menos el 50% de la matrícula estatal dentro de los próximos 10 años,
por medio de la absorción de los estudiantes de instituciones privadas que
deberán cerrar.
c. Este fortalecimiento se debe
desarrollar con la creación de una red de instituciones públicas y un nuevo
sistema de acceso que busque revertir las condiciones de segregación heredadas
de la etapa escolar.
2. Un nuevo marco regulatorio:
a. Se deben establecer nuevas
condiciones de existencia, dentro de las que se contemple la prohibición
efectiva del lucro, la complejidad de las universidades, infraestructura
acorde, educación feminista, un sistema de cuentas públicas periódicas, así
como de que se garanticen condiciones de democracia interna, con participación
de todos los estamentos.
b. Se deben establecer, también,
condiciones especiales para el financiamiento estatal, que contemple una
transparencia total del uso de recursos, por medio de controles públicos, como
contraloría o la ley de transparencia. Asimismo, poseer autonomía
universitaria, por medio de la participación democrática de los estamentos. Por
otro lado, deben ser instituciones que orienten su quehacer a las necesidades
nacionales y regionales, cumpliendo la estrategia nacional de desarrollo, con
una formación inclusiva e intercultural.
c. En cuanto al administración
provisional y de cierre, se debe modificar en el sentido de asegurar
efectivamente el derecho a la educación de los estudiantes afectados, por medio
de la reubicación y revalidación de títulos en instituciones del estado, y
contemplar la estatización de las instituciones, de ser necesario.
3. Gratuidad y financiamiento:
a. La gratuidad debe ser universal para
no reproducir las condiciones de segregación del sistema escolar, donde se
asegure la mantención. Esta gratuidad debe ser implementada en las
instituciones que cumplan con criterios para el financiamiento estatal, y el
aporte no debe ser vía voucher, sino que por medio de aportes basales de libre
disposición.
b. En el periodo de transición, se debe
avanzar paulatinamente por medio del financiamiento por medio de Aportes
Fiscales Directos, aumentando progresivamente en la medida en que disminuye el
subsidio a la demanda en instituciones privadas excluidas del financiamiento
estatal.
c. Se debe expulsar a la banca del
sistema de financiamiento y condonar la deuda tanto de la banca como del FSCU.
d. Se debe establecer un fondo de
revitalización de las instituciones del Estado
4. La reforma en peligro
Los presentados, son los elementos
que como CONFECH estamos dispuestos a defender donde sea necesario. ¿Quiénes
más que nosotros querrían una reforma?. El problema de este proceso es que esta
reforma, no viene a transformar el sistema actual e incluso puede implicar un
retroceso para una sociedad que demanda año a año que se garantice el derecho a
la educación, ya que sin transparentarlo se ha gestado en base a los vínculos
orgánicos que tiene la Concertación con el empresariado de la educación,
dejando de lado el debate de ideas y haciendo política exclusivamente por los
intereses económicos que los cruzan.
Ejemplo de ello es Pilar Armanet,
militante del PPD quien lidera la Corporación de Universidades Privadas, donde
se agrupan las universidades conocidas por lucrar y ser de mala calidad. Lo
curioso es que no es sólo rectora de una de las universidades de Laureate
(mismo dueño de la UNAB, donde compañeros y compañeras se movilizaron por
semanas durante este año por malas condiciones internas y pidiendo
investigación por parte del mineduc y que hoy nos enteramos que la misma
empresa reconoce tener fines de lucro con nuestra educación. Convirtiéndose en
la noticia del día), sino que también fue ministra del primer gobierno de
Bachelet y subsecretaria de educación liderando la creación del CAE, ahora
tiene a su mano derecha de jefa de la DIVESUP y curiosamente ha sido la primera
en celebrar este proyecto, mientras que todos los actores sociales lo han
rechazado.
Armanet comparte filas con el ministro
Eyzaguirre, la ministra Delpiano e incluso se le invita a la comisión de
educación del PPD para discutir la reforma. ¿Cómo un partido que habla de la
educación pública a través de sus parlamentarios puede asegurar que no tiene
intereses involucrados en beneficiar instituciones de educación que sus propios
militantes lideran? En concreto hay que admitir la responsabilidad política de
distintos partidos, que lideraron 20 años de transición, ya que si laureate puede seguir lucrando
a pesar de las denuncias y estudios hechos, es porque hay partidos han
permitido y promovido que holdings como esos estén negociando con la educación.
Junto a la serie de intereses que
claramente no se ponen sobre la mesa, pues no tienen necesidad de convencer en
el debate público, ya que tienen a sus representantes mucho más involucrados
con las leyes, cuestionamos el verdadero rol que tendrá el Congreso en este
debate.
Nos preocupa además la actitud del
gobierno, que ha demostrado que su interés está centrado en tener una cuenta
pública final más abultada, antes que en impulsar reformas con apoyo de la
sociedad, prueba de ello es la destitución de la rectora Pey hace unas semanas.
Claro, podrán quizás hablar de que se hizo un proyecto de ley, pero sólo para
postergar los cambios que no se deciden a hacer. Incluso parlamentarios de esta
mesa no han explicitado su posición al respecto al proyecto y su futuro.
Quizás es algo comprensible con un
proyecto que se basa en la indefinición, en la ausencia de ideas y en la
exclusión de la sociedad en sus ideas centrales. Seguir empujando este proyecto
tal como está hace innecesario enemigos, ya que pareciera ser que es el mismo
gobierno el que está dispuesto a poner en riesgo la posibilidad de que Chile
tenga una reforma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario