Gratuidad en
la educación superior y su impacto en la equidad
|
“Si en 2015 los estudiantes entre los deciles I y V conformaban el
36% del total de matriculados de primer año, en la actual proyección para
el 2016 la cifra aumenta a 46,8%”.
|
|
“(…) al favorecer la entrada de
estudiantes de los primeros deciles de ingreso, adquieren especial relevancia los sistemas
de beneficios internos que apoyan económicamente a los estudiantes y
proveen soporte al proceso de enseñanza aprendizaje para reducir las
desigualdades que condicionan las trayectorias universitarias y repercuten
también en el egreso.”
|
|
“Entre quienes se matricularon
con gratuidad o pendientes para gratuidad, la participación de las regiones
es de 25,4%.”
|
|
“La ampliación de la base de
estudiantes potencialmente destinataria de estos mecanismos de soporte
aumenta la presión sobre los sistemas de beneficios internos de las
instituciones.”
|
|
“Las expectativas generadas por
la gratuidad alentaron la matrícula en la Universidad de Chile de
estudiantes de menores ingresos familiares,
menores IVE y con mayor participación de regiones.”
|
|
“La distribución de quienes son
hoy estudiantes con gratuidad o pendientes para gratuidad matriculados en
la Universidad de Chile no es homogénea por facultades, teniendo una mayor
participación en el Instituto de Asuntos Públicos, con un 60% de alumnos
matriculados con gratuidad, y siendo menor su representación en la Facultad
de Economía y Negocios.”
|
La recién estrenada gratuidad en la
educación terciaria supone un cambio en la concepción sobre el rol del Estado en la provisión de la Educación Superior.
Hasta 2015, el financiamiento al estudiante a
través de becas de matrícula y arancel respondía al modelo subsidiario, concibiéndose
como un beneficio focalizado, dirigido a individuos que cumplían determinados requisitos
que los diferencian del conjunto de potenciales destinatarios.
Quién se adjudica una beca es "portador"
del beneficio, y las instituciones deben competir entre sí para atraerlo.
Corresponde además a lo que en política pública se conoce como “transferencia
condicionada”: los requisitos al titular son condición de asignación y de
renovación anual, por lo que el beneficio puede ser revocado. Desde el punto de
vista del sujeto, es también renunciable.
Entendemos que la entrada en vigencia de la
gratuidad responde a la concepción de la educación como derecho social,
respecto del cual el Estado asume un rol garante, es decir, debe proveerlo
directamente –a través de sus instituciones– y/o asegurar su provisión.
En cuanto derecho, se plantea como universal,
aunque para alcanzar ese estadio se establece como progresivo: se otorga a
todos quienes reúnen ciertas características que los hacen equivalentes en
términos de requisitos. No puede ser revocado –aunque tiene una duración
predeterminada después de la cual se extingue- ni queda condicionado a rendimiento
u otras condiciones individuales. Desde el punto de vista del sujeto, es
irrenunciable.
Gratuidad
y equidad en la Universidad
Este nuevo
modelo que comienza a instalarse, la Universidad de Chile asume el compromiso
de abrir sus puertas a un grupo más amplio y cada vez más heterogéneo de estudiantes,
muchos de los cuales en el escenario anterior no habrían podido acceder a la
institución.
Su ingreso
se verá favorecido por la experiencia adquirida en la Universidad, que en los
últimos años ha expandido gradualmente y diversificado intencionadamente su
matrícula, lo que se ve reflejado en la Política de Equidad e Inclusión
Estudiantil (2014) y la creación y ampliación de cupos para ingreso especial de
equidad. De hecho, en 2015 la matrícula por estas vías aumentó un 17%[1].
En 2016, este aumento es de 7% alcanzando el 15% del total de matriculados. La
mayor parte corresponde a estudiantes del Sistema de Ingreso Prioritario
Equidad Educativa SIPEE (5%) y Beca de Excelencia Académica - BEA (4%), con
menor participación de las vías de Equidad de Género, Convenio Étnico,
Estudiantes en situación de discapacidad visual y Escuela de Desarrollo de
Talentos.
Matriculados
con gratuidad
Sumados a
los estudiantes que ingresan por las vías de equidad, la admisión regular de la
Universidad incluye a estudiantes de perfiles asimilables, una parte de los
cuales corresponden a preseleccionados SIPEE que ingresan vía PSU. Otros –la
mayoría–, son quienes hoy están
ingresando por vía regular con gratuidad o pendientes[2]
para esta.
Si bien la
nómina final de quienes confirmarán su derecho a la gratuidad entre los
actuales pendientes será ratificada por MINEDUC en marzo, de los 1.845 alumnos matriculados
en esta condición, proyectamos que, en el mejor escenario, 1.301 mantendrían el
derecho. En un primer análisis, estos reúnen condiciones según tipo de procedencia
educacional (pública o subvencionada, IVE superior a 30%) y no fueron
seleccionados para el Crédito con Aval Estado. Sumados ambos grupos, la cifra alcanza
2901 estudiantes*.
Según esta
estimación, si en 2015 los estudiantes
entre los deciles I y V conformaban el 36% del total de matriculados de primer
año, en la actual proyección para el 2016 la cifra aumenta a 46,8%.
Tabla 1: MATRICULADOS
CON BENEFICIOS SEGÚN TIPO DE BENEFIO, POR SEXO
|
BECA
|
N° DE
ALUMNOS
|
SEXO
|
DECIL
|
||
|
MASCULINO
|
FEMENINO
|
||||
|
BECA ANDRÉS BELLO
|
8
|
8
|
-
|
-
|
|
|
BECA BICENTENARIO
|
1245
|
595
|
650
|
VI & VII
|
|
|
BECA DE EXCELENCIA U. DE CHILE
|
84
|
39
|
45
|
-
|
|
|
BHPE∩FSCU∩BEA
|
21
|
7
|
14
|
VIII
|
|
|
BHPE∩FSCU
|
35
|
21
|
14
|
VIII
|
|
|
|
13
|
9
|
4
|
VIII
|
|
|
243
|
133
|
110
|
VIII
|
|
|
2
|
1
|
1
|
VIII
|
|
|
BEA∩FSCU
|
82
|
39
|
43
|
VIII
|
|
|
BECA VOCACION DEL PROFESOR
|
47
|
21
|
26
|
-
|
|
|
CREDITO CON AVAL DEL ESTADO
|
1.111
|
537
|
574
|
VIII, IX
& X
|
|
|
GRATUIDAD Y PENDIENTES DE GRATUIDAD*
|
2.901
|
1538
|
1363
|
I al V
|
|
La
distribución de quienes son hoy estudiantes con gratuidad o pendientes para
gratuidad matriculados en la Universidad de Chile no es homogénea por
facultades, teniendo una mayor participación en el Instituto de Asuntos Públicos, con un 60% de alumnos matriculados con
gratuidad, y siendo menor su representación en la Facultad de Economía y
Negocios.
Tabla 2: MATRICULADOS
CON GRATUIDAD Y PENDIENTES DE GRATUIDAD (AJUSTADOS), POR FACULTADES
|
FACULTAD
|
SEXO
|
Total
Becados Gratuidad
|
Matrícula
Total
|
Participación
Becados Gratuidad sobre la Matrícula Total
por Facultad
|
|
|
FEMENINO
|
MASCULINO
|
||||
|
Facultad de Arquitectura y
Urbanismo
|
150
|
100
|
250
|
482
|
52%
|
|
Facultad de Artes
|
70
|
57
|
127
|
270
|
47%
|
|
Facultad de Ciencias
|
86
|
85
|
171
|
352
|
49%
|
|
Facultad de Ciencias Agronómicas
|
56
|
57
|
113
|
234
|
48%
|
|
Facultad de Ciencias Físicas y
Matemáticas
|
94
|
239
|
333
|
801
|
42%
|
|
Facultad de Ciencias Forestales y de la
Conservación de la Naturaleza
|
25
|
24
|
49
|
83
|
59%
|
|
Facultad de Ciencias Químicas y
Farmacéuticas
|
87
|
80
|
167
|
308
|
54%
|
|
Facultad de Ciencias Sociales
|
114
|
62
|
176
|
369
|
48%
|
|
Facultad de Ciencias Veterinarias y
Pecuarias
|
75
|
27
|
102
|
199
|
51%
|
|
Facultad de Derecho
|
83
|
77
|
160
|
397
|
40%
|
|
Facultad de Economía y Negocios
|
106
|
153
|
259
|
686
|
38%
|
|
Facultad de Filosofía y Humanidades
|
127
|
99
|
226
|
530
|
43%
|
|
Facultad de Medicina
|
259
|
105
|
364
|
697
|
52%
|
|
Facultad de Odontología
|
22
|
27
|
49
|
106
|
46%
|
|
Instituto de Asuntos Públicos
|
37
|
32
|
69
|
115
|
60%
|
|
Instituto de la Comunicación e
Imagen
|
43
|
49
|
92
|
191
|
48%
|
|
Programa Académico de Bachillerato
|
104
|
90
|
194
|
375
|
52%
|
|
Total general
|
1538
|
1363
|
2901
|
6195
|
47%
|
Mirados en
conjunto, quienes comparten este derecho se inscriben en los cinco primeros
deciles de ingreso y muchos proceden de establecimientos de dependencia
municipal o particular subvencionada con alto IVE[3].
Tabla 3: MATRICULADOS
CON GRATUIDAD Y PENDIENTES DE GRATUIDAD (AJUSTADOS) POR IVE
|
IVE
|
N°
|
PORCENTAJE
|
FREQ.
ACUM.
|
|
IVE GRUPO A
|
259
|
9%
|
|
|
IVE GRUPO B
|
1006
|
35%
|
44%
|
|
IVE GRUPO C
|
1189
|
41%
|
85%
|
|
<30
|
159
|
5%
|
90%
|
|
S/ IVE
|
288
|
10%
|
100%
|
|
Total general
|
2901
|
100%
|
Entre quienes se matricularon con gratuidad o pendientes para gratuidad, la participación de las regiones es de 25,4%. En 2015, la participación de los estudiantes de regiones de los cinco primeros deciles fue de solo 20,4%.
Tabla 4: MATRICULADOS
CON GRATUIDAD Y PENDIENTES DE GRATUIDAD (AJUSTADOS) POR REGIONES
|
REGIÓN
|
FEMENINO
|
MASCULINO
|
TOTAL
GENERAL
|
|
Región De Tarapacá
|
32
|
30
|
17
|
|
Región De Arica Y Parinacota
|
13
|
15
|
13
|
|
Región De Antofagasta
|
5
|
8
|
28
|
|
Región De Atacama
|
9
|
6
|
15
|
|
Región Coquimbo
|
6
|
3
|
62
|
|
Región De Valparaíso
|
24
|
16
|
131
|
|
Región Metropolitana
|
20
|
26
|
2067
|
|
Región Del Libertador B.O.
|
11
|
9
|
196
|
|
Región Del Maule
|
4
|
95
|
|
|
Región Del Biobío
|
9
|
8
|
62
|
|
Región De La Araucanía
|
70
|
61
|
40
|
|
Región De Aysén
|
32
|
30
|
9
|
|
Región De Los Lagos
|
110
|
86
|
46
|
|
Región De Los Ríos
|
54
|
41
|
20
|
|
Región De Magallanes
|
1084
|
983
|
4
|
|
Sin Información
|
59
|
37
|
96
|
|
Total general
|
1538
|
1363
|
2901
|
Consideraciones
para el bienestar estudiantil
La
experiencia a partir de la implementación de la Política de Equidad hace
evidente que promover una mayor inclusión implica asegurar a los estudiantes de
contextos socioeducativos más vulnerables condiciones institucionales favorables
para su progresión académica y la participación
efectiva en la vida universitaria.
El desafío
abierto por quienes hoy acceden con gratuidad se amplía dadas las limitadas condiciones
para el financiamiento de las instituciones adscritas con las que hoy se hace
efectivo este derecho.
Las expectativas generadas por la gratuidad alentaron la matrícula en la
Universidad de Chile de estudiantes de menores ingresos familiares, menores IVE y con mayor participación de
regiones.
Respecto de
este grupo, se hace relevante considerar las restricciones que se fijan al derecho,
en particular respecto de su duración. Si bien desde MINEDUC se ha reiterado la
solicitud al CRUCH de revisar la duración formal de las carreras universitarias
de Pregrado para acercarlas a la media OECD, de 8,6 semestres (OECD, 2011) y
acortar la diferencia entre la duración
formal y la duración real promedio, que alcanza los 13,7 semestres[4],
no parece que acotar de forma homogénea el financiamiento de los estudiantes de
menores ingresos sea una medida acorde al pilar de inclusión establecido en la
Reforma a la Educación Superior. Esto porque es sabido que el promedio oculta
las diferencias entre estudiantes de distintas procedencias (según tipo de
establecimiento, IVE, decil de ingreso familiar).
La evidencia
nacional e internacional muestra que la titulación oportuna es menor conforme
se reducen los ingresos del hogar de los estudiantes y aumenta la
vulnerabilidad escolar del establecimiento de procedencia. El tipo de
establecimiento de procedencia es también un factor gravitante en la necesidad
de los estudiantes de menores recursos de compatibilizar estudios y alguna
actividad remunerada[5]. Las dificultades para el avance académico
de estos estudiantes, particularmente durante el primer año, inciden
directamente en la duración de sus carreras, tanto con en sus mayores tasas de
deserción en los primeros dos años[6],
lo que en la perspectiva de un financiamiento restrictivo respecto de los
plazos incorporaría un factor adicional de presión sobre estos perfiles.
Si
consideramos los antecedentes aportados por el Informe “Duración de las
carreras de pregrado en el CRUCH”[7], el costo promedio de los aranceles universitarios como proporción del
ingreso del hogar supera el 180% en el primer decil, alcanza el 72% en el
segundo, supera el 50% en los deciles tres y cuatro y llega al 38,4% en el
quinto. Esto da cuenta de la imposibilidad para quienes se encuentran en los
grupos más vulnerables de cubrir con cargo al presupuesto familiar o créditos la
brecha entre la duración formal y la duración real de la carrera en la que hoy
se están matriculando.
Adicionalmente, al favorecer la entrada de estudiantes de
los primeros deciles de ingreso adquieren especial relevancia los sistemas de
beneficios internos que apoyan económicamente a los estudiantes y proveen
soporte al proceso de enseñanza aprendizaje para reducir las desigualdades que
condicionan las trayectorias universitarias y repercuten también en el egreso.
La efectiva
inclusión a la vida universitaria de quienes proceden de contextos desfavorecidos,
exige la gestión oportuna de ayudas en base a instrumentos de caracterización adecuados,
articulados a sistemas masivos de acompañamiento extracurriculares que apoyen y
provean las condiciones necesarias para la actividad académica, evitando que
las diferencias al ingreso se traduzcan en desigualdad una vez dentro de la
educación superior.
La ampliación de la base de estudiantes potencialmente destinataria de
estos mecanismos de soporte aumenta la presión sobre los sistemas de beneficios internos de las
instituciones. Costos básicos de mantención, traslado, fotocopias -a los
que se suma la residencia entre los estudiantes que viene de regiones o
enfrentan situaciones de hacinamiento u otros problemas familiares- son sin
duda temas críticos que serán centrales en la retención y el avance académico de
los nuevos matriculados.
Valorizar el costo financiero de invertir en equidad
Una mayor y mejor inclusión en el sistema de educación superior de estudiantes procedentes de contextos hoy subrepresentados en las universidades selectivas requiere por cierto cautelar la calidad de la educación a la que estos acceden. Pero esto sólo es posible si simultáneamente se aseguran condiciones institucionales que promuevan mayor equidad para su efectiva participación en la vida universitaria y en la formación académica al interior de las instituciones receptoras.
Consciente
del desafío, la Universidad de Chile ha avanzado en el desarrollo de su
Política de Equidad e Inclusión y compromete su aporte a la generación de
evidencia respecto de las estrategias más efectivas, pero también de los
mayores costos que implica dar respuesta a las necesidades socioeducativas de
los nuevos estudiantes que convoca, tanto desde el punto de vista de las
transferencias directas como aquellas indirectas que apoyan la retención y el logro
educativo de la diversidad de perfiles que hoy ingresan a la institución.
La no
consideración explícita de estas acciones en partidas de financiamiento expresamente
orientadas a ellas debe ser subsanada para dar mayor consistencia a la relación
entre los principios orientadores declarados en la Reforma a la Educación
Superior y los mecanismos concretos a través de los cuales esta se implementa.
De otra
forma, la buena noticia que hoy implica
la formalización del derecho a la educación superior a través de los primeros
estudiantes matriculados con esta asignación, puede ser prontamente empañada
por la temprana deserción de quienes no logren enfrentar por si mismos los
costos de oportunidad asociados a su ingreso a una carrera universitaria,
los que en muchos casos no han podido
aún dimensionar y se harán evidentes durante el primer año de estudios.
DBE
20/01/2016
[1] Universidad
de Chile (2015). Admisión y Caracterización de Estudiantes Nuevos 2015.
Departamento de Pregrado; FACSO y IBJGM.
[2] La categoría “gratuidad pendiente” reúne a
quienes: 1) presentan inconsistencia entre la información del registro social
de hogares y la declarada en su postulación de becas y créditos; 2) estudiantes
que nunca han tenido registro social de hogares, cuyos datos no pudieron ser
verificados en las distintas bases estatales y deben acreditarse durante el
proceso de matrícula.
[3]Corrigiendo
por IVE menor a 30, para alumnos procedentes de establecimientos particulares
pagados de la Región Metropolitana e IVE menor a 30 para alumnos que fueron
pre-seleccionados CAE.
[4] Comisión
de Financiamiento Estudiantil para la
Educación Superior (2012). Análisis y Recomendaciones
para el Sistema de Financiamiento
Estudiantil. Santiago, 2012. pág. 15
[5] Scheele, J.
(2015). Logros y desafíos pendientes para la inclusión y retención en la
educación superior. Informes para la Política Educativa N°7.Centro de Políticas
Comparadas de Educación, Universidad Diego Portales
[6] Rolando,
R., Salamanca, J. y Lara, A. (2012). Retención de primer año en educación
superior: Carreras de
pregrado. Santiago de Chile:
MINEDUC.
[7] Preparado a solicitud del CRUCH por Roxana Pey, Francisco Durán y Pablo
Jorquera en mayo de 2012, disponible en
http://www.consejoderectores.cl/web/pdf/Acta_534/Anexos/Informe_Final_29-05-2012.pdf